Dentro del mágico mundo del Tarot, los Arcanos mayores conforman las 22 cartas principales de cualquier mazo, representando los arquetipos universales que son todos aquellos aspectos comunes a todos los seres humanos.

La tradición considera a este arcano un símbolo de reencarnación, de triunfo de la vida sobre la muerte. También nos dice que el ser humano muere siete veces, y que la primera de ellas sucede en el mismo momento de nacer. De hecho, nos recuerda que morimos a cada instante que vivimos, sometidos al tiempo limitado de nuestra existencia en la tierra. Por ello, este arcano nos habla de continua transformación, e incluso de liberación del alma. Se vincula al plano humano y material. Está desprovisto de emociones y de deseos, y no tiene dominio sobre la mente. Es un arcano individualista, y su acción es inteligente, a la vez que rápida y eficiente. Actúa en contra del tiempo, a la inversa de este, de forma inexorable, en continuo descuento, como en dirección a una dimensión extraña y ajena a nuestro mundo. Por donde pasa hay un continuo morir y renacer.

Rara vez nos hablará de la muerte física, sino más vez del tiempo que transcurre y nos acerca a ella. Su suelo y la hoz nos recuerda la constante necesidad de arrancar las malas hierbas, las acciones equivocadas, y preparar la tierra arrasada para la nueva siembra. Nos habla del final natural de las cosas y del abandono de todos aquellos propósitos e intenciones que hemos creído importantes hasta el momento, de hacer borrón y cuenta nueva, y encaminarnos hacia algo nuevo. Sin opción alternativa, pues todo lo que no estemos dispuestos a soltar nos será arrancado de un modo u otro. Con el arcano sin nombre, todo lo que no haya sido resuelto por la justicia, y sobre todo, por el colgado, será irremediablemente subsanado por él.

Su número es el 13, y nos obliga a evolucionar, a tomar decisiones irreversibles e incluso inflexibles, a realizar cambios radicales, definitivos, aunque parezcan no tener razón de ser. Y si esto no se lleva a cabo, nos veremos invadidos por un sinsentido que nos ahogará en el pesimismo, la melancolía, la tristeza, el dolor y el sufrimiento. El pasado aquí se convierte en un lastre si no somos capaces de soltarlo y adaptarnos a los tiempos.

Lectura e interpretación

Esta carta representa al alma ocultada por la personalidad, el ego que la alberga y la necesidad de ser liberada y escuchada. Clama nuestra ayuda, expresándose a través de las crisis o el sufrimiento al que muchas veces nos vemos sometidos cuando nos negamos a soltar aquello que sabemos que únicamente nos hace mal. Nos indica que nos hemos salido del camino correcto y que debemos reencauzarlo para cumplir con nuestro verdadero propósito. Y sobre todo, que no pertenecemos a este mundo. Nos recuerda, que solo mediante la reflexión y la inteligencia lograremos que el tiempo se invierta en nuestro favor.

En el plano material, nos anuncia pruebas que pueden cambiar nuestras vidas, pero aquí nos concede cierta libertad para obrar. Sin embargo, en cuanto a nuestra espiritualidad, no permite más opción que dejar de vivir como hasta el momento, y cambiar radicalmente nuestra manera de ser y actuar. Aparece en los momentos extremadamente difíciles y nos anuncia una profunda trans-82 formación, donde lo que hemos mantenido oculto, irremediablemente saldrá a la luz. Es un momento excelente para buscar ayuda y realizar terapias que nos ayuden en este proceso, aunque esto solo dará resultados si tenemos claro nuestra necesidad de cambio. Es esperanzadora, pues si soltamos lo viejo nos promete que algo nuevo vendrá a nuestra existencia y una nueva etapa aparecerá ante nuestros ojos. Sus palabras claves son: ruptura, desapego, separación, comenzar de nuevo, transformación necesaria, cambio, muerte del pasado, modificación de conducta y hábitos trasnochados. Moriremos como hemos vivido. Invertida o mal acompañada, nos advierte rotundamente que la inercia y el dejarse llevar solo pueden llevarnos al caos y la destrucción. Estancamiento y ausencia de vida. Enfermedad grave y crónica. Sometimiento a las pruebas y al tiempo. Amenaza para el cuerpo. Muerte en vida.