Dentro del mágico mundo del Tarot, los Arcanos mayores conforman las 22 cartas principales de cualquier mazo, representando los arquetipos universales que son todos aquellos aspectos comunes a todos los seres humanos.
Con la estrella tenemos el primer personaje que está completamente desnudo. Ello nos dice que la indumentaria y la máscara ya no son necesarias, pues ya no hay nada que ocultar. La transmutación preparada por la templanza ya está completamente realizada, y se manifiesta en este arcano. Ya nada oculta la pureza y la manifestación de nuestra alma, la cual se manifiesta a través del fluir continuo del agua de sus cántaros y de su piel desnuda. Su cuerpo se encuentra en armonía con el todo, universo y naturaleza. La estrella ha sublimado y espiritualizado de tal forma sus afectos, que es completamente ajena a cualquier sentimiento de posesión y apego. Ha tomado conciencia de que todo aquello que ha recibido debe ser agradecido y devuelto, de modo que nuestras experiencias y conocimientos deberán ser compartidos con los demás. Sabe que nada nos podemos llevar, y que lo que es de la materia debe permanecer en ella. Estas energías deberán circular libremente. En la carta aparece el “árbol de la vida” de la Cábala y una estrella central, el Sol místico, al cual conducen sus ocho senderos, vinculados con los arcanos –la sacerdotisa, el emperador, el enamorado, la justicia, el ermitaño, el arcano sin nombre, la templanza y el diablo– como pasos previos y necesarios para nuestra evolución, pues la meta de estos caminos, es la estrella.

Las estrellas más pequeñas, representan el septenario (la ley del alma y del espíritu), que según la tradición está compuesto por el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Estos corresponden a los llamados planetas personales y transpersonales de la astrología. Del mismo modo, este arcano tiene una relación directa con la nueva era de Acuario, y representa a la perfección las improntas de esta: iluminación personal y amor universal. Es un arcano femenino, y destaca la influencia de la estrella sobre su cabeza, Venus.
Su número es el 17, sensible, idealista, generoso, romántico, cercano y tierno. Expresa como ninguno la necesidad de comunicación e interacción con los demás. La expresión física, con su presencia y en forma de abrazos y caricias, es su mejor expresión. Es ingenuo y confiado, cree en los demás y en el género humano, viendo lo mejor de los otros. Altruista, trabajará por mejorar el mundo, y a pesar de las decepciones será un ser feliz.
Lectura de interpretación
La estrella siempre apunta hacia el futuro y nos anuncia excelentes perspectivas en referencia a lo que estamos preguntando. La suerte es su aliada y nos colma de esperanzas. Nos habla de recogida de cosecha. Aquello para lo que nos hemos estado preparando está maduro y dispuesto para que se recojan los frutos de la cosecha. Por lo tanto nos habla de éxito, gracias a nuestros méritos y a lo sembrado. A veces esto ocurre de forma inesperada, dándose las oportunidades y ofertas para llevar a cabo nuestros sueños. Esto hace que estemos atentos a cualquier invitación. Lo mismo puede ocurrir en el amor y en las relaciones afectivas de todo tipo, recibiendo proposiciones, declaraciones y agradecimientos por nuestra actitud. Encuentro con personas afines o el alma gemela. Es momento de disfrutar, de ser feliz y dejar que las cosas fluyan. El universo está a nuestro favor y seremos recompensados por nuestros esfuerzos y entrega. Es la mano auxiliadora que aparece en los momentos complicados, incluso cuando le acompañan cartas difíciles. Debemos confiar en que hay un orden en el cosmos, y que somos importantes y parte del mismo.
Es una carta excelente para los artistas, especialmente los escritores, pues nos dota de inspiración y canalización con el todo. La imaginación es fecunda y la conciencia está despierta a los planos superiores. Signo de las almas evolucionadas, es importante tener en cuenta las cartas que aparezcan a su derecha, pues nos indicará hacia dónde vamos. Invertida o mal acompañada no pierde su valor positivo y esperanzador, por lo que nos puede estar hablando de retrasos, posiblemente provocados por nosotros mismos, si seguimos vibrando con nuestros miedos y desconfianzas.

Un articulo muy interesante. Muchas gracias por la ilustración. Reciba un cordial saludo.